Cerrada la causa por terrorismo contra los titiriteros

libertadexpresion

Leemos en El País que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha archivado definitivamente la causa por enaltecimiento del terrorismo contra los titiriteros Raúl García y Alfonso Lázaro, que el pasado febrero pasaron cinco días en prisión tras representar la obra La bruja y don Cristóbal, en la que uno de los personajes de ficción portaba una pancarta con el lema “Gora Alka-ETA”.

Recordamos aquí el comunicado que la agrupación redactó en defensa ante todo de la libertad de expresión en general, y artística en particular.

POR LA RETIRADA INMEDIATA DE LOS CARGOS CON QUE SE IMPUTA A LOS TITIRITEROS

Desde la Agrupación Escénica Unos Cuantos, en consonancia con nuestra trayectoria, nos pronunciamos mediante este escrito sobre los acontecimientos acaecidos en los últimos días en torno a la detención, encarcelamiento y puesta en libertad con cargos de los dos titiriteros de la Compañía Títeres desde abajo.

El 27 de mayo de 2015 estrenábamos en La Vorágine de Santander nuestra producción Poesía y teatro contra las leyes Mordaza. Por propia coherencia de colectivo artístico que somos, sentimos la necesidad de manifestarnos de forma inequívoca y tajante en defensa de la libertad de expresión y, por descontado, de la libertad creativa. Se puede estar en desacuerdo con las opiniones mostradas en la obra o considerarla incluso como de mal gusto, pero en ningún caso tales pareceres deben ser motivo de privación del derecho a la libertad de expresión, la cual es un derecho consagrado en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que de ningún modo debe ser puesto en cuestión o sesgado, por nada ni por nadie.

Consideramos inadmisible y a todas luces injusta la detención y encarcelación de los dos titiriteros, así como la acusación a la que se enfrentan, aun puestos ya en libertad, pero con cargos: apología del terrorismo, nada más y nada menos, inculpación hecha -no nos olvidemos- por lo que sucede en una obra de ficción, y habiendo quedado claro a estas alturas que en sus escenas no hay “exaltación del terrorismo”.

En este sentido, estamos plenamente de acuerdo con el actor Juan Diego Botto cuando afirma que “Criminalizar la ficción es propio solo de las peores dictaduras. Una ficción, ya sea teatral, literaria o cinematográfica solo puede ser juzgada desde un punto de vista estético, cultural, moral, ideológico o incluso político, pero nunca penal.” Rebasar está línea y negar a los creadores el derecho a emplear la ficción para expresar opiniones, reflexiones o ideas, va en contra tanto de las libertades individuales del autor, como de la convivencia democrática en sí misma.

El hecho de que la obra no fuera apropiada para un público infantil creemos que es una cuestión que ha de resolverse en proporción a la problemática surgida entre las partes implicadas. Pensamos a tal efecto que sería imprescindible el absoluto esclarecimiento de los hechos y la depuración de responsabilidades por el error cometido.

Por todo ello, queremos expresar nuestra solidaridad con los dos titiriteros encausados, y exigir la retirada inmediata de los cargos que se les imputan, así como reclamar una reparación pública por los agravios sufridos. Como agrupación escénica, pero también como ciudadanía que somos, nos sentimos en la obligación de subrayar que la libertad de expresión es un aspecto básico, esencial e imprescindible, no solo para el desarrollo artístico y cultural de una sociedad, sino para la vivencia de la democracia como tal.

AGRUPACIÓN ESCÉNICA UNOS CUANTOS
SANTANDER 12 DE FEBRERO DE 2016

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.